La gestación del colibrí

Los colibrís son pequeñas aves reconocidas por su colorido plumaje y su rápido aleteo, que puede llegar a alcanzar las 80 batidas por segundo. Cuando se encuentran en pleno vuelo pueden ser muy difíciles de detallar, pero durante la época de apareamiento sí podemos ser observadores pasivos de algunos de sus comportamientos. Hay mucho cuidado maternal en esta especie, por lo que resulta interesante conocer cómo las hembras protegen e incuban sus pequeñísimos huevos, hasta la eclosión de los polluelos. En GestaciónDe encontrarás toda la información que necesitas sobre la gestación y reproducción de los colibrís en su estado natural.




Colibrí posado

Colibrí posado

Madurez sexual del colibrí

Existen varias especies de colibrí, como el colibrí golondrina, el colibrí rufo, el colibrí garganta roja, el colibrí de ana, el colibrí diamante de capucha azul, por solo mencionar algunos. La mayoría de estas especies maduran sexualmente sobre la misma edad, con apenas unos meses de nacidos (de 2 meses en adelante y antes de cumplir 1 año).

Cortejo y apareamiento del colibrí

La temporada reproductiva del colibrí varía según el clima de la región donde habita. Generalmente coincide con la llegada de la primavera, donde pueden encontrar más abundancia de néctar (producto rico en azúcar que producen las flores y sirve de alimento a estas aves). Algunas especies de colibríes pueden migrar cuando llega la hora de aparearse, buscando climas más indulgentes. Tal es el caso de los colibríes que habitan en el norte de América, que emprenden largos vuelos hasta México o incluso otros países centroamericanos. Las hembras y los machos siempre viajan por separado, y se encuentran una vez que han arribado a la zona de apareamiento.

Como los colibrís no son aves de un marcado carácter social, la época reproductiva es el único momento cuando se pueden ver juntos los machos y las hembras. Los machos tienen una naturaleza polígama por lo que cada año intentarán aparearse con tantas hembras como puedan, en aras de tener un mayor número de descendientes. Por supuesto este comportamiento se dará solo si existen condiciones climáticas propicias y el macho tiene suficiente energía acumulada.

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Si te parece que el colibrí bate las alas muy rápido y alcanza muchas millas por hora para su reducido tamaño, espera a saber cómo el cortejo influye en estos parámetros. Los machos son capaces de incrementar su velocidad de vuelo de 30 a 60 millas por horas, además de que pueden mover sus alas cientos de veces por minuto. Además de mostrarse más activos durante el cortejo, los machos también pueden realizar acrobacias en vuelo y exhibir su vistoso plumaje a las hembras cortejadas. El punto clímax de la exhibición es la llamada inmersión, donde el macho sube casi 60 metros en el aire para luego caer en picada en un descenso muy veloz.

No todas las especies de colibrí se comportan de la misma forma durante el cortejo, por ejemplo el colibrí ermitaño no realiza la ejecución de elaborados vuelos y solo se limita a exhibirse. Pero lo que sí es un comportamiento común en todas las especies de colibrí durante esta etapa es el canto. Los colibrís emiten un canto característico con un fin meramente reproductivo. Para el cortejo los machos se agrupan por cientos, en grupos conocidos como leks, donde los individuos cantan y esperan a que acudan las hembras para aparearse.

Las hembras por su parte suelen dejarse cortejar fácilmente y siempre eligen a los ejemplares con el plumaje más vistoso. Y es que sin duda la intensidad del colorido del plumaje del macho es una manifestación de una buena genética, así que de esta manera tienen la posibilidad de crías más fuertes y saludables. La señal de aceptación de la hembra es tan solo levantar la cola.

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Período de incubación del colibrí

El período de incubación del colibrí es de 14 a 23 días. La variabilidad de este período depende de la especie de colibrí y el clima (en climas fríos la incubación demora más que en los cálidos).

Incubación del colibrí

Los colibrís machos solo participan en el apareamiento, ahí comienza y termina su rol paterno. En lo adelante todo el cuidado de las crías recae únicamente sobre la hembra, por lo que la pareja se disuelve.

Después de haber sido fertilizada, la madre construye el nido de incubación. Existen muchas variantes de fabricación, dependiendo de la especie y el hábitat, las hembras pueden situar el nido en la copa de un árbol (con una altura de hasta 30 metros) o sobre las hojas de arbusto bajos. La estructura del nido es muy simple, ya que con ramas secas, líquenes, hilos, musgos, plumas y hojas lo confeccionan. Todos estos materiales los acomodan usando la lengua y las patas, con gran experticia. También pueden optar por re-utilizar otros nidos de colibríes, en especial sin las hembras tienen dos nidadas por temporada.

Colibrí en vuelo

Colibrí en vuelo

La puesta consta de 1 o 2 huevos generalmente, los cuales son de color blanco coriáceo y forma ovalada. Tienen un tamaño diminuto (como un pequeño guisante) y en consecuencia un peso de aproximadamente 1 gramo (pueden pesar de 0.4 gramos a 1.5 gramos). La hembra puede tardar un espacio de 48 horas entre la puesta de cada huevo, pero sincroniza el inicio de la incubación cuando ambos se encuentran en el nido.

Las madres colibrí suelen ser muy protectoras incluso antes del nacimiento de las crías. Por esta razón muestran un comportamiento agresivo con otras aves, incluso algunos de sus congéneres. La hembra pasa la mayor parte del período de incubación sentada sobre los huevos, por lo que su cuerpo sufre un desgaste considerable. Para reducir el esfuerzo que para ella requiere la incubación, puede regular la temperatura corporal de manera que necesite menor cantidad de alimentos.

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Nacimiento y cría del colibrí

Los colibrís vienen al mundo desprovistos de plumas, con los ojos cerrados y un tamaño que no supera la pulgada. Esta es la razón por la que la gran mayoría de las crías son depredadas antes de cumplir el primer año de vida. Forman parte de la cadena trófica de muchos animales, incluso insectos de gran envergadura.

La madre se encarga de la alimentación y el cuidado de sus crías con dedicación. Durante los 10 primeros días también les proveen calor con su plumaje, ya que por sí solos no son capaces de regular su temperatura corporal. A medida que a los polluelos le van saliendo plumas, la madre puede dedicar más tiempo a buscar alimentos.

La dieta de las crías de colibrí recién nacidas es una mezcla acuosa de néctar e insectos pequeños, que ingiere la madre y luego regurgita. La madre introduce su pico dentro del de las crías y deposita los alimentos de esta manera.

No es hasta que cumplen 2 semanas que las crías comienzan a adoptar una apariencia más parecida a la de un colibrí y son una belleza para observar en lo adelante. Desde este tiempo comienzan a probar también sus alas y su capacidad de volar, pero sin abandonar el nido aún. Cuando cumplen las 3 semanas de vida son auténticos colibrís y están preparados para levantar vuelo, por lo que también toca separarse de la madre. La madre antes de ahuyentarlos para que se establezcan por su cuenta, les enseñará algunos lugares a los cuales pueden acudir para buscar insectos y néctar.

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