La gestación o reproducción de los sapos

Dentro del grupo de los anfibios encontramos a los anuros, que no son más que las ranas y los sapos que comúnmente conocemos. Estas especies animales poseen características reproductivas muy similares, las cuales le han ayudado a convertirse en el grupo de anfibios más cosmopolita de todo el reino Animalia. Con una reproducción fundamentalmente ovulípara, el ciclo vital de los anuros comienza en el medio acuoso, donde depositan los huevos de los que luego nacen las larvas y que más tarde se transforman en pequeños renacuajos. Este es solo una parte del largo camino que deben recorrer los recién nacidos para tomar la apariencia de una rana o un sapo adulto. Si quieres conocer todos los detalles sobre la reproducción de los sapos y sus parientes las ranas, sigue leyendo nuestro artículo de hoy.




Sapo verde

Sapo verde

Reproducción de los sapos

Como este grupo se encuentra distribuido en casi todo el mundo, exceptuando las regiones árticas y antárticas, como parte de su desarrollo evolutivo los anuros han tenido que desarrollar mecanismos de adaptación para sobrevivir a los medios más hostiles. Es debido a esta razón que las ranas y los sapos pueden optar por dos modalidades reproductivas diferentes, en dependencia de las condiciones de su hábitat.

La modalidad conocida como reproducción prolongada es la más común en las diferentes especies. Bajo este esquema reproductivo, las ranas y los sapos adultos se reúnen durante la época reproductiva en diferentes medios acuáticos como pueden ser los lagos, estanques o ríos. Luego del desove en estos cuerpos de agua, comienza la fase larvaria que transcurre exclusivamente dentro del agua.

Por otra parte se encuentran las ranas que optan por la reproducción explosiva, las cuales generalmente viven en hábitats poco prolíferos, así que deben esperar a que la situación climática se torne favorable para tener su descendencia. Tal es el caso de los desiertos áridos con escasas precipitaciones, en los cuales las ranas adultas se apresuran a realizar el apareamiento y el desove de sus huevos, mientras queda algo de agua en las pequeñas piscinas que se forman. Si las condiciones no son propicias para el apareamiento, las ranas entonces no crían y esta situación puede prolongarse durante años afectando las tasas reproductivas de los anuros de la región.

Apareamiento de los sapos

Los anuros con reproducción prolongada se desplazan cada año hacia las mismas zonas de crías, para lo cual a veces deben recorrer largas travesías. Los machos generalmente llegan primero y esperan dentro del agua a las hembras para aparearse, mientras que defienden su territorio del resto de los congéneres congregados en el lugar. Para atraer a las hembras y alejar otros machos utilizan sus graznidos, que son significativamente más graves en los individuos de mayor tamaño y fuerza. Las hembras a menudo utilizan como criterio selectivo el canto, cuando desean elegir entre un macho u otro. Por otra parte la superioridad numérica de machos sobre hembras en una misma zona de cría puede provocar que tengan que competir entre ellos para conseguir una compañera. Los machos pueden pelear por subirse encima de una hembra reproductora y como resultado de estos enfrentamientos muchos mueren asfixiados o ahogados. En su afán de montar una hembra pueden no discernir incluso entre un ejemplar muerto, otro del mismo sexo o un objeto inanimado. Una vez que la hembra se ha apareado se retira del lugar, mientras que los machos permanecen más tiempo esperando a otras hembras por llegar.

Los anuros explosivos tienen rituales de apareamiento más efímeros, ya que los lugares de crías son muchas veces improvisados cuando se presentan factores desencadenantes en el medio, como pueden ser abundantes precipitaciones. Cuando un macho encuentra un sitio adecuado para el apareamiento comienza a llamar mediante graznidos a las féminas para que se le unan. El cortejo entre ambos sexos es muy breve, ya que generalmente se apresuran a aparearse antes de desaparezcan las piscinas efímeras que se forman.

El apareamiento de los anuros es conocido como amplexus. Ya sean criadores explosivos o prolongados, el amplexus sigue un mismo patrón. El macho, en un medio acuático o terrestre (mayormente acuático), monta a la hembra con fuerza, agarrándola fuertemente gracias a su tubérculo carpiano. Si se trata de un amplexus axilar el macho sujeta a la hembra por las axilas, mientras que en el inguinal el agarre ocurre por la ingle.

Como respuesta natural a la cópula la hembra libera sus huevos, los cuales son fertilizados por el macho con su esperma. Los huevos tienen características peculiares de la especie (aunque la gran mayoría son de color negro o marrón oscuro para absorber mejor el calor del sol) y son depositados en el agua mediante cordones o paquetes. También puede ocurrir que los huevos fecundados sean enrollados por el macho entre sus patas y este permanezca un tiempo junto a ellos.

La regla general es que la fecundación de los anuros es externa, aunque se dan excepciones en especies oriundas del África Occidental (del género Nimbaphrynoides) que increíblemente son vivíparas, lo que quiere decir que las madres dan a luz a sus crías.




Tiempo de incubación de los sapos

Los huevos de las ranas y los sapos generalmente eclosionan en un período de tiempo que va de 5 a 40 días, pero la duración de la etapa de huevo dependerá fundamentalmente de la especie y las condiciones ambientales. Generalmente los huevos acuáticos eclosionan antes que los terrestres, con un tiempo de incubación promedio de una semana. Además las larvas en desarrollo poseen un curioso mecanismo, que les permite detectar la proximidad de depredadores tales como serpientes o avispas, con el fin de acelerar su salida del cascarón y evitar ser comidos.

Huevos de rana

Huevos de rana

Nacimiento y cría de los sapos

Como media los huevos pasan un par de semanas incubándose dentro del agua y luego ocurre el nacimiento de las larvas. Al momento de nacer las larvas quedan atrapadas por el material gelatinoso que forma parte de los cordones de los huevos y solo consiguen soltarse unos días después. En los primeros días de desarrollo larval los anuros no tienen formada la boca, de hecho apenas se distingue la cabeza del resto del cuerpo. Su sustento en esta etapa lo proporcionan las reservas existentes en las yemas de los cascarones.

Una vez que desarrollan la boca, las oberturas nasales, las oberturas anales y el pico córneo, podemos hablar de la transformación de la larva a renacuajo. Esta es la primera etapa de la larga metamorfosis que deberán sufrir los anuros para conseguir la apariencia de los adultos. En este momento los renacuajos poseen un cuerpo ovalado que termina en una larga cola, la cual les ayuda a nadar.

El siguiente paso es el desarrollo de las extremidades posteriores y anteriores, con la consiguiente pérdida de la cola. Y el salto definitivo en su desarrollo ocurre cuando pierden las branquias y alcanzan la respiración pulmonar que les permite sobrevivir como adulto fuera del agua. Unido a esto se desarrolla el tímpano, el oído medio e interno, además de la visión estereoscópica con la consiguiente recolocación de los ojos en la cabeza. Todos estos cambios morfológicos ocurren gracias a la producción de la hormona tiroxina, la cual actúa de diferentes maneras sobre los tejidos y órganos de los anuros en sus últimos días como renacuajo.

Todo el proceso de metamorfosis puede ocurrir en tan solo una semana en los reproductores explosivos o tardar largos meses en los prolongados. Además existen especies que tienen un desarrollo muy particular, en el cual todo el proceso de metamorfosis ocurre dentro del huevo y nacen convertidas en pequeñas ranas.

Las ranas y los sapos adultos pueden elegir un hábitat terrestre una vez que han completado su metamorfosis o continuar en el medio acuático como hasta el momento.

Alimentación de los sapos

La alimentación de los renacuajos es principalmente herbívora, aunque también existen especies que durante esta etapa optan por una dieta carnívora. La dieta de las especies herbívoras consta fundamentalmente de algas, fitoplancton y todo tipo de material vegetal, mientras que las carnívoras comen pequeños insectos, peces e incluso otros renacuajos. Los renacuajos caníbales como el Osteopilus septentrionalis, se alimentan de las extremidades posteriores de otros de sus congéneres.

En cambio la gran mayoría de las ranas y los sapos se convierten en carnívoros en su adultez, gracias a que durante la metamorfosis cambian el largo intestino en espiral típico de los herbívoros, por uno mucho más corto y eficiente para depredar. Como adultos cazan todo tipo de gusanos, caracoles y babosas; los de mayor envergadura pueden comer incluso pequeños mamíferos y peces.

Cantidad de crías de los sapos

La cantidad de huevos que puede poner un anuro varía de acuerdo a la especie en cuestión. Algunas especies oriundas de la península Ibérica realizan desoves numerosos de hasta 12 000 huevos, los cuales depositan las hembras en cordones que pueden llegar a medir varios metros de longitud.

Longevidad de los sapos

La expectativa de vida de las diferentes especies de ranas y sapos en la vida natural no se conoce con exactitud, pero sí se han observado algunos individuos en cautiverio que han logrado vivir muchísimos años. El tiempo de vida promedio de estos anfibios oscila de 8 a 14 años, aunque el sapo común europeo tiene un average de casi 40 años y el sapo de caña lo sigue con 24 años.

También se conoce que los sapos y ranas que habitan en latitudes con climas templados tienen la capacidad de hibernar durante el invierno, para sobrevivir a las heladas de esta estación tan inclemente.

Preguntas frecuentes sobre la reproducción de los sapos

¿Cómo se reproducen los sapos?

Mediante reproducción sexual y mediante huevos.

¿Cómo se llama la cría del sapo?

Renacuajo

¿Los sapos son mamíferos?

No, son anfibios.

 

También te puede interesar